La mente es el nombre más común del fenomeno emergente que es responsable del entendimiento,
la capacidad de crear pensamientos, la creatividad, el aprendizaje, el raciocinio,
la percepcion,
la emcion,
la memoria, la imaginacion
y la voluntad,
y otras habilidades cognitivas.
La mente
integra diversas facultades del cerebro
que permite reunir informacion, razonar
y extraer conclusiones.
La mente
tiene tres tipos de procesos: los conscientes, los inconscientes y los
procedimentales. También abarca funciones no intelectuales, funciones
afectivas. Estudios de laboratorio sugieren la idea de que la mente es un
resultado de la actividad del cerebro, por poder localizar la actividad pensante del
individuo en regiones concretas, tales como el hipocampo. Los neurólogos confirman que,
al interaccionar las diferentes regiones, el individuo puede manifestar estados
polarizados de su personalidad. Gracias a estos descubrimientos se ha podido
avanzar en psicofarmacologia, por ejemplo en los
denominados antidepresivos, con resultados muy alentadores.
Como objeto de
estudio, la mente ha sido tratada por la spcologia
desde sus inicios, y su conceptualización está presente en casi todas las
teorías psicológicas
La mente concreta realiza los procesos básicos del pensamiento: Observación, comparación, relación, clasificación, que son la base del análisis-síntesis.
·
La mente práctica realiza procesos
directivos y ejecutivos de pensamiento, relaciona las causas con los efectos y
los medios con los fines. Es la base de la inteligencia y los meta componentes
de la misma tal y como los denomina Robert J. Sternberg en su teoría triárquica de la inteligencia.
·
La mente abstracta realiza procesos de
reflexión consciente, accede a sus propias representaciones y las modifica. La
razón es la facultad superior de conocimiento ya que hace abstracción de todo
su contenido. Así lo planteaba Kant en su Crítica de la razón pura .
ONTOGÉNESIS DE LA MENTE
En términos generales, se puede decir que la mente nace en el momento que
hay una parte asignada en el cerebro que tiene el potencial de evaluar el
desgaste general de las distintas regiones (lóbulo occipital), otorgar una prioridad con base
en el menor coste emocional (lóbulo
temporal) o ser capaz de razonar
el proceso o por lo menos tener el potencial de hacerlo (lóbulo
frontal).
La mente induce comportamientos emocionales sujetos a la línea de menor
sufrimiento o a la de libido (amígdala cerebral). Por lo tanto, la naturaleza
del cerebro y la prioridad de la mente, será encontrar una solución que aporte
el mayor beneficio con el menor sufrimiento.
El inconsciente
marca el patrón conductual de todo ser que posea una mente y define la psiquis
basándose en el desgaste emocional, que guarda relación con el desgaste
energético. La parte consciente depende de la energía disponible, cuando nos
evaluamos, hacemos una consulta inconsciente al subconsciente,
rescatamos parte de esa información y damos una estimación sobre si podremos o
no abordar una tarea. La pulsión o impulso
aparece cuando existe un objetivo que estimamos bueno. El inconsciente y el
consciente son diferentes niveles de influencias en los recursos
emocionales-energéticos: El entorno y el cuerpo somete a la mente a constantes
influencias, dependiendo del peso que tenga la influencia en el proceso de
integración de la información en la mente, esta lo tratará como información de
proceso y almacenamiento automático (inconsciente),
como información de importancia relativa, dependiente de otros factores (preconsciente)
o como información absolutamente relevante en función de la tarea que estemos
realizando en ese momento (consciente).
La existencia de neuronas espejo, da la capacidad de realimentar
la información que procesan otras regiones metabólicas cerebrales, otorgando el
poder de proyectar en el tiempo estos datos. Esto dota al humano de la
capacidad de imaginar y especular posibles futuros o cómo mejorar pasados
desagradables. Sólo el humano tendría la capacidad de realimentar sus
pensamientos según datos especulativos sobre cómo se podría sentir su
semejante, tomando como base cómo él mismo se siente y si ese sentimiento es
generalizado o personal. Sin embargo, la capacidad de predecir la conducta de
otros organismos y actuar en consecuencia, es fundamental para la supervivencia
de todo organismo que tenga capacidad de movimiento voluntario, tanto para el
ataque como para la fuga
.
El 'yo' humano, va más allá de los aspectos puramente de bienestar
físico. Este es el fundamento de la Teoría de la Mente,
postulado por Roger Penrose, y que junto a Stuart
Hameroff trabajan conjuntamente en cómo emerge la conciencia a
través de procesos cuánticos que interaccionan con el elemento más fino de la
microbiología cuántica: el Microtúbulo.
TRASTORNOS
DE LA MENTE
Se caracterizan por un desarrollo
patológico
de las facultades ontogénicas de la mente, dependiente de la especie en
cuestión. Por norma general ocasiona dificultades al individuo o a sus
semejantes, al grado de poner en riesgo las facultades homeostáticas, bien
propias o ajenas pudiendo afectar a individuos o sus bienes. La desvirtuación
sólo puede definirse respecto a un patrón medio comparativo con los demás
individuos y su historia, por lo que a lo largo de esta la lista de trastornos
reconocidos como tales ha variado.
Este funcionamiento
"anormal" puede deberse a causas ambientales que causan lesiones
o a factores genéticos.
En un momento dado, puede colapsarse la parte racional, siendo incapaz de
encontrar caminos que enfrenten la realidad, originando un trastorno puntual o
bien demostrando que lo puntual es la pauta general. Comúnmente es provocado
por un agotamiento emocional, que por norma general nace de una situación no deseada o aquella que la
mente evalúa como insostenible desde su punto de vista. Las patologías mentales
nacen en el momento que el individuo ha incorporado como parte de la solución,
un proceso que induce un riesgo para su propia salud o la de cualquier otro
individuo de forma sostenida en el tiempo. Estos patrones de comportamientos se
pueden catalogar como lesiones.
ÍNDICES DE TOLERANCIA
Hemos de
tener en cuenta que, el mayor desgaste que tiene el cerebro, es el aprendizaje,
y todo lo que ello conlleva: Aprendemos porque nos estresamos,
nos emocionamos,
nos enamoramos...
en definitiva, todo lo que nuestros sentidos nos aportan los relacionamos con
las sensaciones, modulando y moldeando la mente, que los asocia a valores que
reutilizaremos o procuraremos evitar. Lo que aprendemos
incorpora cambios a nuestro comportamiento. Dado que esto conlleva la creación
de nuevos enlaces sinápticos, se puede decir que el cerebro tiene una
tolerancia máxima al moldeado, y una organización de la información
directamente proporcional al número de enlaces sinápticos establecidos durante
la etapa de aprendizaje, que modula la percepción. El
aprendizaje facilita la neurotransmisión y minimiza el consumo, optimizando el
funcionamiento general. No aprendemos para solucionar el estrés, o evitar
sufrir, ni tan siquiera para aprender a controlar las emociones; sino que estas
son las causas por las cuales incorporamos nuevos patrones de comportamiento y
por lo tanto es consecuencia directa de nuestro aprendizaje. Podemos buscar
soluciones a un estado indeseado, tratar de recrear realidades placenteras o
buscar la verdad... pero todo acto que creemos voluntario, está condicionado
por una motivación emocional, que es la que rearma la pulsión que nos motiva a
actuar. Al ser una respuesta evolutiva, esta acción nos proporcionará más
posibilidades de sobrevivir al proceso de selección natural, por lo que nos
permite la supervivencia y la preservación de la especie
durante millones de años. Si bien el cerebro nunca termina de establecer nuevas
sinapsis, el aprendizaje
de la mente sí que está limitado por la especialización sináptica. Por lo que
se establecen dos tipos de aprendizajes diferentes, según las modificaciones
que el cerebro tenga que realizar para incorporarlos en su nuevo esquema, y de
las posibilidades de establecer nuevos caminos no especializados, que acabaran
especializándose con su uso repetitivo:
·
Aprendizaje sostenible: Se define con base en aquello
que la mente ha conceptualizado como bueno y lo fomenta
(sinapsis especializadas).
·
Aprendizaje insostenible:. Se define con base en aquello
que destruye u opone resistencia a la consecución de lo bueno. Puede llegar a
ser destructivo si en el proceso de asimilación de la información incluye la
destrucción de enlaces sinápticos altamente especializados.
.
